Capítulo 4
En circunstancias normales, mis padres no se entusiasmaban precisamente si se los despertaba s las seis de la mañana; pero estaba segura de que, en una temporada de nervios a flor de piel como la que estábamos pasando, el hecho de desvelarlos a una hora tan intempestiva sería considerado por ellos como un atentado. De modo que procuré no hacer ruido.

Zabaldu
del.icio.us